La pandemia expandió nuestra mirada de la vida en dos ámbitos, que para mí son complementarios; en primer lugar, la consciencia del impacto global de nuestras acciones y los correspondientes riesgos para la supervivencia humana como especie. En segundo lugar, nos obligó a mirar dentro de nuestra alma, a evaluar nuestra historia aceptando sus logros y dificultades; así mismo, nos tocó establecer prioridades y definir aquello verdaderamente importante para nuestra existencia. Dada la extensión de esta coyuntura, parece que ambas dimensiones se unen en un desafío común: construir nuevos horizontes para la protección de la vida.
Visto de esta forma, podemos recibir este colapso, de dimensiones globales e individuales, como una oportunidad de cambio para asumir la responsabilidad de colocar en el centro valores a favor de la vida, como eje para transformarnos y transformar la sociedad/economía. Afortunadamente, como humanidad disponemos de un talento asombroso, una cuantiosa riqueza y una imaginación infinita para confrontar el sentido común imperante desde un imaginario inconformista y creativo, lúdico, afectivo y hasta placentero.
¿Y por dónde empezamos?
El encierro de las cuarentenas nos hizo valorar nuestras relaciones, tanto las de la convivencia inmediata e intensa, como aquellas personas que no pudimos abrazar por largo tiempo. Lloramos las amistades y familiares que perdimos durante estos tiempos. Asimismo, nuestro ámbito laboral pareció disolverse, muchas cosas perdieron sentido vital, profesional y económico. Colectivamente hemos pasado por grandes presiones para tomar decisiones en lo individual y atrevernos a dar grandes saltos. En lo personal, mi espacio de pareja con Felipe se convirtió en un salvavidas, así, decidimos dar un paso: ¡ser pareja y socios!
Pareja y socios es algo que se escribe y se lee fácil; en la práctica, nos colocó en un desafío de crecimiento entre dos, un camino lleno de potencialidades para orientarnos hacia una nueva vida; una que veníamos soñando tiempo atrás pero que se veía lejana en medio de los compromisos laborales, dificultades en la relación y el stress cotidiano. Pensarnos como pareja y socios ha sido un espacio para visualizar un futuro juntos, definir los sueños y propósitos personales y, sobre todo, encontrar ese lugar donde se cruzan para convertirse en un plan de vida en pareja. En ese proceso hemos aprendido también la valoración de los dones que nos distinguen, la maravilla de nuestra complementariedad y sobre todo nuestro compromiso con un modo de vida en armonía con la madre-tierra. Este proceso logró un punto de madurez en la creación de nuestro ?Emprendimiento eco-social? llamado ?Renacer Cada Día: Unidad Productiva Escuela para la Vida Sostenible?. Desde aquí nos disponemos a ganar dinero a partir de generar y expandir prácticas concretas para la construcción de espacios de vida, productiva y sostenible como estrategias de resiliencia eco-social en el ámbito local, también acompañando a otras parejas en el camino de generar su propia experiencia.
¿Un emprendimiento eco-social?
En el ámbito de quienes compartimos sensibilidades de tipo ecologista y a favor de la justicia social-planetaria, el tema del dinero a partir de lo productivo está excluido de los objetivos deseables. Riqueza y sostenibilidad aparecen como opuestos. Se polariza la riqueza en términos de la competencia, el individualismo y el capitalismo patriarcal, racista y contaminante. La realidad es que todas y todos queremos y merecemos un nivel alto de bienestar individual y social. Y dadas las condiciones del cambio climático está claro que ese bienestar solo es posible incorporando dimensiones éticas y de protección de la vida.
Un ?Emprendimiento eco-social? es la punta de lanza de la nueva cultura planetaria, busca contribuir con la tarea de materializar una nueva ?economía? capaz de integrarse con la ?ecología? para administrar los recursos y generar bienestar real. Generar riqueza y sostenibilidad para todas y todos, a través de crear nuevos productos orientados a dar soluciones a necesidades humanas con una amenaza cero al ecosistema y respetando estándares de salud. En tanto busca movilizar una inversión destinada al apoyo para el desarrollo, producción y comercialización de iniciativas respetuosas con la naturaleza.
Si eres de esas personas que viene sintiendo la necesidad de este tipo de cambios, vente al taller: ?Un plan de vida en pareja para la sostenibilidad?, donde compartiremos estos temas y algunas herramientas para avanzar. Pregúntame cómo a través de nuestros correos-e y redes sociales: info@renacercadadia.com; instagram: @renacercadadia.upe; canal de Telegram: https://t.me/RenacerCadaDiaUPE. También te invito a visitar nuestra WEB: https://renacercadadia.com/