Feminismo, ONG, AutonomÃa Financiera
Te vas topar con el patriarcado. Aquellas dinámicas a veces sutiles, a veces evidentes pero bien naturalizadas y poco cuestionadas. Te lo vas a encontrar en tus compañeros de trabajo quienes desestiman tus opiniones y visión de mundo, te lo vas a encontrar también en compañeras (porque sí, en tanto cultura no es una cosa solo de hombres) en una voraz competencia jerarquizada donde te podrán llevar por el medio si pueden hacerlo, en un extremo o por el contrario, en una profunda desconfianza de sí mismas que se camuflajea en enfermizo perfeccionismo en esta suerte de demostrarse capaces para unos externos en un bucle que nunca acaba.
Si desarrollas proyectos comunitarios desde una ONG te lo vas a topar con expresiones probablemente más crudas. Lo verás en dinámicas sociales tan profundamente injustas. Mujeres con vidas atrapadas en los cautiverios de la madre-esposa. Y mientras más hijos/as haya, más condenadas van a estar. Siempre al servicio de las necesidades de sus cónyuges, esclavizadas en la cocina, domadas por las labores de cuidado y si además si estás en países como Venezuela, las verás pasando aún más trabajo por toda la precariedad de los servicios más básicos para una vida digna: agua, electricidad, gas, seguridad? y hasta acceso a artículos de gestión menstrual. A esto es lo que llamamos feminización de la pobreza.
Te vas a encontrar con la misoginia. Si un viernes cualquiera decides tomarte unas cervezas contigo misma o con unas amigas, tomas un taxi sola para irte a tu casa y quien conduce empieza acosarte? por decir menos. Porque en muchos países podrás, incluso, elevar las cifras de femicidio.
Hoy desde la ONG que haces parte, verás expresiones de misoginia ante situaciones evidentes de violencia machista como acoso callejero o incluso violaciones, y la mirada estará no en el victimario sino en cuestionar cómo estaba vestida ella, a qué hora salió y todo un conjunto de reproches que generarán las condiciones para señalar que la única culpable era ella, la víctima. También te encontrarás mujeres, a veces muy jóvenes, atrapadas en relaciones evidentemente violentas pero atascadas en un amor romántico que enceguece? o a veces atascadas por condiciones materiales apremiantes y con un importante volumen de hijos/as que no hace tan fácil salir de estos vínculos, porque hay una franca dependencia económica de ella hacia su pareja. Y en ninguno de los casos podrás hacer mucho? de hecho, y con un profundo dolor por escribir la siguiente línea, si no tienes al menos sensibilidad feminista, la verdad es que sumarás al problema por desconocimiento de sus causas y lo desarticulada que estás en redes de apoyo técnicas y políticamente correctas.
Porque sí, el feminismo es un ejercicio político. Todo aquello que haga frente a socavar el sistema hegemónico es un ejercicio político, lo ejerzas desde un proyecto comunitario hasta en una conversa íntima con tu mejor amiga.
A ti mujer, que hoy no te asumes feminista o que estás trabajando con mujeres desde una gran y valiosa sensibilidad social y seguramente con una muy amplia capacidad técnica, te digo que aunque no te pares desde el movimiento te vas a topar con estos fenómenos. Te vas a encontrar una y otra vez con la feminización de la pobreza, con el patriarcado, el androcentrismo, el machismo, con la misoginia? porque no hay forma de disociarse de nuestra condición social, no es tan sencillo no reproducir la cultura que nos antecede, y ésta es la patriarcal.
La mala prensa que hoy el feminismo tiene es la narrativa conveniente para seguir manteniendo el estado del arte que continua privilegiando, lo veas o no, todas las circunstancias anteriormente narradas. Y lo más importante de este debate no es que hoy simplemente te declares feminista y apoyes en una u otra marcha. No va de eso. Va de comprender teóricamente las razones por las cuáles suceden todos estos fenómenos? aunque CREAS que no te hayan pasado a ti.
Creeme hermana que TODAS hemos sido tocadas por las violencias machistas. Y mientras no comprendamos las causas de esto hoy, tus hijas, tus sobrinas, tus primas, las pequeñas hijas de tu amigas e incluso esas niñas de las próximas generaciones que aún no han nacido vivirán exactamente lo mismo.
El propósito no es que seas feminista. El propósito principal es que tengas las herramientas para desarticular esta realidad en tu vida para ponerte a salvo. Porque no siempre lo estarás cuándo no eres capaz de ver las rutas del patriarcado que socavan tanto... El propósito es que tengas la capacidad para identificar en una comunidad donde trabajas desde la ONG a la que haces parte, la violencia machista y SEPAS cómo desarticularla porque comprendes sus causas.
El feminismo obviamente tendrá mala prensa porque cuestiona los vínculos más cercanos: tu papá, tu pareja, tu mamá incluso, tus amigos, tus ex y hasta contigo misma. Por supuesto que va tener mala prensa, porque todo aquello que genere conciencia, disrupción y haga estallar una crisis de identidad que te haga generar profundas brechas con todo lo que eras y conocías, hará ruido. Pero hoy, y hablo por muchas, vivir este movimiento personal, te pondrá en lugar más seguro, más libre, porque ?el logro patriarcal consiste en alejar a las mujeres de sí mismas y de las mujeres más próximas o con quienes tienen más semejantes? (Lagarde, M.). Y esto es una profunda violencia que tenemos que aprender a desarticular.
Para ello, es vital acceder a la enorme y vasta teoría que históricamente el movimiento feminista ha creado y con ella, provocar nuevas realidades sociales, mantenernos articuladas cuestionando críticamente con el fin de generar cada vez más la tierra fertil en la que podamos florecer en las grietas de esta cultura para provocar las condiciones de una sociedad inclusiva y disponible para nosotras hoy, y para las próximas generaciones de mujeres que nunca conoceremos.
Una comprensión y una conciencia personal que nos haga seguir avanzando con sentido histórico porque hoy (en ciertos países) es posible estudiar, votar, firmar contratos, tener propiedades, divorciarnos y trabajar porque hubo un movimiento de mujeres feminista que nos antecedió en el cuestionamiento de demandar condiciones de igualdad, no con respecto a los hombres porque no son la medida, sino con respecto a la equivalencia humana.
El propósito no es que seas feminista, pero sin duda después de atravesar toda esta marea de autonomía es probable que encuentres puntos de no retorno?
¿Por dónde iniciar? Hemos creado rutas en alianza estratégica con Luna Escuela de Pensamiento Feminista, porque concebimos la sororidad no solo como estrategia financiera sino también como un puente que nos permite construir realidades distintas para la vida de las niñas y mujeres de hoy y de mañana.
Vamos a fondo con la teoría del movimiento en los espacios formativos de la 5ta generación de Estudios Feministas y, desde esta enorme claridad teórica vamos a intervenir otra realidad posible siendo parte de la Marea Autónoma que buscará quebrar tantas expresiones de dependencias económicas de organizaciones sin fines de lucro que hoy van avanzando en un valioso trabajo con mujeres, y afinando con mayor sentido crítico feminista, podremos socavar cada vez de manera más estructural las duras realidades que hoy no dejarás de toparte.